Chávez y la conciencia emancipadora
Noviembre 5 de 2013, 9:53 am
http://misionverdad.com/hugo-chavez/chavez-y-la-conciencia-emancipadora
Cuando
nadie creía en el socialismo el comandante Hugo Chávez Frías levantó
las banderas del Socialismo del siglo XXI. Lo denominó de esa manera
para diferenciarlo del socialismo del siglo XX, que tuvo su expresión en
la Europa del este y cayó bajo la metabolización del capitalismo y el
ejercicio que hizo el Vaticano con Karol Wotyla o Juan Pablo II, para
devolver estos países al conservadurismo cristiano. Chávez entendió que
había que descolonizarse primero para entrar en una fase poscapitalista.
La ideología colonial aún sigue instalada en nuestras mentalidades, las
oligarquías se encargaron de construir su arsenal simbólico e histórico
que se reaviva cuando se rompen los consensos políticos nacionales.
Había que levantar nuestra conciencia histórica para consolidar nuestros
sentimientos patrióticos. Dotar al pueblo de un discurso histórico y
una conciencia histórica emancipadora.
Para estos efectos reivindicó el estudio de nuestro pasado histórico tomando distancia de la historia oligárquica. Su primera lucha: descorrer el manto del concepto del “descubrimiento de América” a través del cual las clases dominantes nos conculcaban a celebrar con alegría el mayor holocausto del cual se tenga noticia que los europeos cometieron contra los millones de habitantes originarios del continente americano. Es la resistencia indígena -dijo Chávez- contra un cruel invasor sediento de riquezas y poder. Nos llevó a conocer a Guaicaipuro, líder indígena martirizado por los invasores, que resistió hasta lo último en el centro de nuestro país, Guaicaipuro nació en 1530 en Caracas, a la muerte del cacique Catuche asumió el mando en el centro del país, donde mantuvo una lucha de resistencia férrea frente a los conquistadores, fue capturado y martirizado en 1568 por órdenes de Diego de Lozada. Hoy reposa simbólicamente en el Panteón Nacional como héroe de la resistencia indígena.
También reivindicó a Tupac Amaru, líder peruano descendiente de las poblaciones originarias quechuas que en 1781 puso sitio al Cuzco, encabezó un movimiento mesiánico y revolucionario de gran envergadura. Se sucedieron victorias y derrotas, por fin traicionado fue entregado a los realistas y sometido al suplicio. Le cortaron la lengua, ataron sus piernas y sus brazos a cuatro caballos para descuartizarlo, pero el cuerpo no se partió. Lo decapitaron al pie de la horca. (Galeano, Las venas abiertas de América Latina. 1975). Estos son nuestros mártires, nos enseñó a reconocerlos, ellos regaron su sangre y nos dejaron un legado de luchas contra los invasores y explotadores de nuestros pueblos, esa fue su prédica. Hoy celebramos el 12 de octubre como el Día de la Resistencia Indígena.
Rescato del marasmo el pensamiento y acción de Simón Bolívar, en homenaje a su memoria de luchador revolucionario denominó las organizaciones políticas que fundó: MBR 200, MVR, PSUV y bolivariana fue la ideología que nos sembró. Había que bajar a Bolívar de la alcurnia donde lo había colocado la oligarquía como el padre de la patria enclaustrado en un panteón. Bolívar y el pensamiento bolivariano de emancipación, lucha, unidad latinoamericana y caribeña, antiimperialismo; al lado de las enseñanzas republicanas de Simón Rodríguez y las luchas por la igualdad social de Ezequiel Zamora se convirtieron primero en el Árbol de las Tres Raíces, que buscaban penetrar lo más profundo de los sentimientos históricos y revolucionarios de los venezolanos. Después incorporó el pensamiento de Francisco de Miranda y Antonio José de Sucre, lo cual sumaría cinco raíces y hoy con el pensamiento y la acción de nuestro comandante Hugo Chávez sería eL Árbol de las Seis Raíces, él por humildad nunca quiso incluirse, pero reconocemos su pensamiento como un aporte a la conciencia revolucionaria y libertaria de América.
Consideró que no era suficiente poseer una artillería de los pensamientos con un pueblo que apenas sabía leer y escribir, la oligarquía y la burguesía habían cercenado históricamente el acceso a la educación del pueblo, escasamente sabían firmar las nóminas del mísero salario que cuando les venía en gana le pagaban. Impulsó una revolución educativa a todos los niveles, saltando por encima de la burocracia educativa creó las misiones educativas Robinson, Ribas, Sucre; que permitieron al pueblo superar el analfabetismo, continuar sus estudios interrumpidos por el peso de la explotación y obtener sus títulos de bachilleres, de universitarios por muchos años negados. Así comenzó nuestra revolución cultural y hoy se convierte en bandera de todos los pueblos latinoamericanos y caribeños que luchan por su emancipación.
Para estos efectos reivindicó el estudio de nuestro pasado histórico tomando distancia de la historia oligárquica. Su primera lucha: descorrer el manto del concepto del “descubrimiento de América” a través del cual las clases dominantes nos conculcaban a celebrar con alegría el mayor holocausto del cual se tenga noticia que los europeos cometieron contra los millones de habitantes originarios del continente americano. Es la resistencia indígena -dijo Chávez- contra un cruel invasor sediento de riquezas y poder. Nos llevó a conocer a Guaicaipuro, líder indígena martirizado por los invasores, que resistió hasta lo último en el centro de nuestro país, Guaicaipuro nació en 1530 en Caracas, a la muerte del cacique Catuche asumió el mando en el centro del país, donde mantuvo una lucha de resistencia férrea frente a los conquistadores, fue capturado y martirizado en 1568 por órdenes de Diego de Lozada. Hoy reposa simbólicamente en el Panteón Nacional como héroe de la resistencia indígena.
También reivindicó a Tupac Amaru, líder peruano descendiente de las poblaciones originarias quechuas que en 1781 puso sitio al Cuzco, encabezó un movimiento mesiánico y revolucionario de gran envergadura. Se sucedieron victorias y derrotas, por fin traicionado fue entregado a los realistas y sometido al suplicio. Le cortaron la lengua, ataron sus piernas y sus brazos a cuatro caballos para descuartizarlo, pero el cuerpo no se partió. Lo decapitaron al pie de la horca. (Galeano, Las venas abiertas de América Latina. 1975). Estos son nuestros mártires, nos enseñó a reconocerlos, ellos regaron su sangre y nos dejaron un legado de luchas contra los invasores y explotadores de nuestros pueblos, esa fue su prédica. Hoy celebramos el 12 de octubre como el Día de la Resistencia Indígena.
Rescato del marasmo el pensamiento y acción de Simón Bolívar, en homenaje a su memoria de luchador revolucionario denominó las organizaciones políticas que fundó: MBR 200, MVR, PSUV y bolivariana fue la ideología que nos sembró. Había que bajar a Bolívar de la alcurnia donde lo había colocado la oligarquía como el padre de la patria enclaustrado en un panteón. Bolívar y el pensamiento bolivariano de emancipación, lucha, unidad latinoamericana y caribeña, antiimperialismo; al lado de las enseñanzas republicanas de Simón Rodríguez y las luchas por la igualdad social de Ezequiel Zamora se convirtieron primero en el Árbol de las Tres Raíces, que buscaban penetrar lo más profundo de los sentimientos históricos y revolucionarios de los venezolanos. Después incorporó el pensamiento de Francisco de Miranda y Antonio José de Sucre, lo cual sumaría cinco raíces y hoy con el pensamiento y la acción de nuestro comandante Hugo Chávez sería eL Árbol de las Seis Raíces, él por humildad nunca quiso incluirse, pero reconocemos su pensamiento como un aporte a la conciencia revolucionaria y libertaria de América.
Consideró que no era suficiente poseer una artillería de los pensamientos con un pueblo que apenas sabía leer y escribir, la oligarquía y la burguesía habían cercenado históricamente el acceso a la educación del pueblo, escasamente sabían firmar las nóminas del mísero salario que cuando les venía en gana le pagaban. Impulsó una revolución educativa a todos los niveles, saltando por encima de la burocracia educativa creó las misiones educativas Robinson, Ribas, Sucre; que permitieron al pueblo superar el analfabetismo, continuar sus estudios interrumpidos por el peso de la explotación y obtener sus títulos de bachilleres, de universitarios por muchos años negados. Así comenzó nuestra revolución cultural y hoy se convierte en bandera de todos los pueblos latinoamericanos y caribeños que luchan por su emancipación.
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